EL ARTISTA Y EL ESTILO ARTÍSTICO

El artista Sin embargo el artista y el arte no siempre gozaron de la misma consideración. En la Antigüedad se tenía al artista como un artesano especializado, si bien la Grecia Clásica, estimó a los artistas y los retribuyó, aunque no fue un hecho generalizado, y solo los más grandes disfrutaron de este reconocimiento. Durante el Helenismo, escultores, arquitectos y pintores lograron un status social más elevado, pero, sin salir de la categoría de artesanos. Esto fue más evidente en Roma. Es sólo a partir de finales del siglo XV, durante el Renacimiento Italiano, cuando, por primera vez, se hace la distinción entre artesanía y bellas artes y, por ello mismo, entre el artesano, productor de obras múltiples, y el artista, productor de obras únicas. Arquitectos, primero, y pintores y escultores, después, tratarán de consolidar su posición y justificar con tratados la importancia del trabajo intelectual en estas disciplinas. Así el pintor y arquitecto Giorgio Vasari en su obra “Las vidas” analiza la obra del artista partiendo de su biografía y lo convierte en un intelectual que debe poseer un amplio conocimiento de todas las artes. Otros gran tratadista fue el arquitecto y humanista italiano del siglo XV León Battista Alberti, quien publicó en 1436 “De pictura” donde reflejaba las reglas sistemáticas de la perspectiva o “De re ædificatoria”, 1450, centrada en la arquitectura moderna.


Giorgio Vasari en su obra “Las vidas”

Durante el Barroco las circunstancias políticas y religiosas determinan la consolidación del “artista-funcionario”, como el pintor de cámara, que sirve a la monarquía absoluta o a la iglesia. Sin embargo, en las sociedades protestantes, como Holanda, el arte se desvincula y se convierte en un producto al servicio del mercado. El desarrollo de las Academias a lo largo del siglo XVII y sobre todo, al abrigo de la Ilustración, durante el siglo XVIII, trae consigo una cierta uniformización del gusto y un mayor control sobre la obra del artista. A finales del siglo XVIII y, sobre todo, durante el siglo XIX nuevas corrientes como el Romanticismo o el Realismo refuerzan la autonomía y la libertad del artista, o su implicación social, y anuncian la “revolución impresionista”.


Autorretrato de Leonardo da Vinci. 1513

El desarrollo tecnológico, científico y técnico asociado a la revolución industrial permite la aparición de nuevas disciplinas como la fotografía y el cine. En este periodo surgió la idea de patrimonio con la aparición de los primeros museos (nacidos, en muchos casos, de las colecciones reales) y los ‘especialistas’ como críticos, galeristas y coleccionistas, que influyen en el gusto y permiten el éxito de artistas que rompen con las convenciones de la sociedad burguesa más académica y los salones Oficiales. El siglo XX estará marcado por una mayor independencia creativa y libertad individual del artista durante las vanguardias, que se mantiene en la actualidad, al margen, en muchos casos, de corrientes y movimientos.


Pablo Picasso pintando el Guernica

EL ESTILO ARTÍSTICO

La personalidad del autor, más o menos relevante según el momento histórico, y los gustos, ideas y técnica de la civilización y la época en la que desarrolla su trabajo, influyen en la obra de arte.

Autorretrato de van Gogh.

Así denominamos “estilo artístico” a la forma de manifestarse un artista o un colectivo de artistas mediante unas características comunes que se repiten durante una determinada época.

“Referencias de imágenes”: es.wikipedia.org

Esta entrada fue publicada en Historia de las matemáticas con mucho arte. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>