5-ROMA

COLISEO

EL ARTE ROMANO Y LAS MATEMÁTICAS: CONTEXTO HISTÓRICO
El Arte Romano se inicia en íntima conexión con el Arte Etrusco, del que tomará el arco y la bóveda, y con el de las colonias griegas de la Magna Grecia, de cuya cultura es directo heredero, con aportaciones claves como los órdenes o la tipología del templo, incorporando, además, múltiples elementos de las más diversas culturas mediterráneas bajo dominio romano, con un sincretismo sumamente característico.

Se desarrolla fundamentalmente a partir del siglo III a.C. y evoluciona con evidente homogeneidad hasta el siglo V d.C., a través de las etapas que van señalando su evolución política. Esta comienza con la monarquía bajo dominio etrusco que se extiende entre los s. VIII al VI a. C. (753 al 509 a. C.), en la que estos les aportaron importantes elementos culturales. La República ,s. VI a. C. al I a. C. (509 al 27 a. C.), es una etapa de conquistas y de extensión del poder romano, tanto en la Península Itálica como en el Mediterráneo, en especial tras su victoria sobre Cartago, en las guerras púnicas, convirtiéndose a partir de entonces en la gran potencia del Mediterráneo y entrenado en contacto con el mundo griego que ejercerá una profunda influencia en la cultura, religión y pensamiento romano. El sistema republicano entraría en crisis tras la aparición de figuras autoritarias que intentaron establecer un tipo de poder personal, como Julio César, aunque sería Octavio Augusto (27 a. C) quien se convierte en el primer emperador. La etapa imperial, en la que los emperadores alcanzaron una condición divina, se extiende entre los s. I a. C al V d. C. (27 a. C al 476 d. C) y se divide en Alto Imperio y Bajo Imperio. El Alto, del s. I a. C. al II d. C, es una etapa de gran apogeo de la Civilización Romana en la que el Imperio alcanza su máxima expansión territorial, con Trajano, y se dio una intensa actividad económica y cultural. Durante el Bajo Imperio, s. III a. C. al V d. C. se inicia la crisis y una progresiva decadencia artística de los talleres imperiales, hasta que se produce la caída del Imperio Romano de Occidente en el 476 d. C. con la deposición del último emperador, Rómulo Augústulo.

Debidos a los cambios, sociales, políticos, culturales y como no económicos de la época el declive de la sociedad griega viene acompañado del asentamiento de la civilización romana, los romanos se preocuparon sólo por las matemáticas que precisaban para hacer frente a los problemas de la vida cotidiana, de hecho su aportación en matemáticas es prácticamente nula.

MURALLA ROMANA DE LUGO

Una de sus aportaciones, su sistema numérico, de funcionamiento decimal y símbolos literales, restaba agilidad a los cálculos.

La numeración romana

I 1
V 5
X 10
L 50
C 100
D 500
M 1000

 Como regla general, los símbolos se escriben y leen de izquierda a derecha, de mayor a menor valor.
 El valor de un número se obtiene sumando los valores de los símbolos que lo componen, salvo en la siguiente excepción.
 Si un símbolo de tipo 1 está a la izquierda inmediata de otro de mayor valor, se resta al valor del segundo el valor del primero. Ej. IV=4, IX=9.
 Los símbolos de tipo 5 siempre suman y no pueden estar a la izquierda de uno de mayor valor.
 Se permiten a lo sumo tres repeticiones consecutivas del mismo símbolo de tipo 1.

 No se permite la repetición de una misma letra de tipo 5, su duplicado es una letra de tipo 10.
 Si un símbolo de tipo 1 aparece restando, sólo puede aparecer a su derecha un sólo símbolo de mayor valor.
 Si un símbolo de tipo 1 que aparece restando se repite, sólo se permite que su repetición esté colocada a su derecha y que no sea adyacente al símbolo que resta.

 Sólo se admite la resta de un símbolo de tipo 1 sobre el inmediato mayor de tipo 1 o de tipo 5. Ejemplos:
 el símbolo I sólo puede restar a V y a X.
 el símbolo X sólo resta a L y a C.
 el símbolo C sólo resta a D y a M.
 Se permite que dos símbolos distintos aparezcan restando si no son adyacentes.

PUENTE ROMANO DE LUGO

Los romanos eran un pueblo práctico, poco dado a las innovaciones científicas. La mayor utilidad que sacaron a las matemáticas fue la agrimensura que utilizaba el álgebra y la geometría para medir terrenos y aplicar fronteras a las ciudades. Los agrimensores utilizaban procedimientos ya conocidos antes, como el uso de triángulos congruentes y otro tipos de procedimientos utilizados por los griegos.

Una de las causas del poco uso que tuvieron los romanos de las matemáticas fue que para los romanos, los astrólogos recibían el nombre de mathematicii y la astrología era condenada en tiempos de los romanos. Los romanos diferenciaban entre geometría y matemáticas, la primera se enseñaba en las escuelas, pero el “arte de las matemáticas”, es decir la astrología, fue condenado ya que se consideraría una herejía.

CATEDRAL DE LUGO

Durante la Edad Media también existía esa diferenciación un claro ejemplo son las palabras de San Agustín:

”Los buenos cristianos deben cuidarse de los matemáticos y de todos los que acostumbran hacer profecías, aún cuando estas profecías se cumplan, pues existe el peligro de que los matemáticos hayan pactado con el diablo para obnubilar el espíritu y hundir a los hombres en el infierno”

(De Genesi ad litteram, 2, XVII, 37).

MUERTE DE UN MATEMÁTICO

Durante varias épocas no solo no se innovó en materia científica, sino que no se hizo nada por proteger la herencia recibida, y por unas causas u otras, muchos libros fueron destruidos, la gran biblioteca de Alejandría fue quemada por los romanos al intentar destruir la flota egipcia.

LA ARQUITECTURA ROMANA: CARACTERÍSTICAS

El espíritu práctico del pueblo romano se impone en las obras arquitectónicas, interesa hacer obras útiles, lo que contribuye a la uniformidad de los modelos arquitectónicos. Además, deben responder al espíritu de grandiosidad, orden y permanencia, que rigen la política romana; la arquitectura romana es la expresión de su poder y esto lleva a su afán de eternidad y colosalismo monumental.

Frente al carácter escultórico, plástico, del edificio griego, en el que el arquitecto valora más el “espacio externo”, los arquitectos romanos conciben el espacio arquitectónico como algo “interno”. Los edificios se cierran, para que el hombre se sienta inmerso en ellos.
No obstante, los romanos fundirán en un mismo edificio lo bello y lo suntuoso, con lo útil y práctico. Tienen, pues, una visión integral del edificio. Además de arquitectos, son ingenieros y urbanistas, de modo que el edificio no se concibe como algo aislado, sino integrado en el espacio urbano donde se ubica, como en la reconstrucción de los foros de Roma y el Coliseo de la imagen inferior.

En la arquitectura romana se funden los “sistemas arquitrabados” griegos, con las soluciones en arco y bóveda heredados de los etruscos. Los primeros son utilizados con más libertad. En los dibujos inferiores bóvedas de arista, a la izquierda, y cañón, a la derecha. Debajo cúpula del Panteón.

A los tres órdenes griegos (dórico, jónico y corintio), se añaden dos nuevos órdenes, el toscano (de fuste liso y con basa, que sustituye al dórico), y el compuesto (que utiliza elementos del jónico y del corintio en su capitel), superponiéndolos en un mismo edificio, según criterios de riqueza decorativa. En cuanto a los sistemas abovedados sobresalen los arcos de medio punto, las bóvedas de medio cañón, de arista, anulares y las cúpulas. En muchos edificios los arquitectos romanos superponen el dintel al arco (de medio punto o semicircular), lo que genera efectos de gran dinamismo.

Los MATERIALES empleados son: la piedra cortada en sillares, con innumerables aparejos para el muro, el ladrillo cocido visto y el mortero u hormigón. Según la disposición de los materiales en los muros se obtenían diferentes aparejos. Los principales aparejos romanos son: opus quadratum, con sillares de piedra aparejado a soga y tizón o al hilo; opus latericium, de ladrillos más estrechos y profundos que los actuales; opus incertum, que utilizaba pequeños bloques de piedra colocados sin orden, reforzado en las escuadras por sillares tallados; opus caementicium, de cemento, el hormigón romano (mezcla de cal, arena, cascotes y piedras ligeras, que permitía una construcción rápida y crear las grandes bóvedas y cúpulas que van a caracterizar a la arquitectura romana).

-Todos estos materiales constructivos se recubrían con materiales nobles. Algunos de las construcciones que se han conservado eran enteramente de mármol, pero esto era un lujo sólo al alcance de los emperadores, por lo que eran mucho más frecuentes los revestimientos de mármol, de mosaicos y en los interiores de frescos, como en la imagen inferior de Villa de los Misterios (Pompeya) en la Cuarta Época de la pintura romana (40-79 d.C.).

URBANISMO: LA CIUDAD.
– La ciudad romana estaba rodeada por una muralla y su trazado urbano se establecía con cierta regularidad, siguiendo el modelo etrusco, la estructura del campamento romano y helenístico hipodámico, en torno a las dos calles principales perpendiculares, el cardo (N-S) y el decumanus (E-O). Es esencial en la ciudad, como centro de la vida política, religiosa y administrativa y de la actividad comercial. El foro es el gran espacio donde confluyen las vías y donde se sitúan los edificios más importantes como la curia, los principales templos, las basílicas, las termas, los arcos de triunfo, etc.

Reconstrucción del centro de Roma

TIPOLOGÍAS ARQUITECTÓNICAS ROMANAS
Estas características se muestran en diversas y variadas tipologías en las que se refleja el uso de conocimientos matemáticos heredados de Grecia y aplicados en el uso y combinación de distintas figuras geométricas tanto en las plantas como en los alzados de los edificios donde se combinan la curva y la recta, el cuadrado y rectángulo con el círculo, los espacios cúbicos y esféricos que se generan al combinar en los alzados arco y dintel, o cubiertas arquitrabadas y abovedadas.

EDIFICIOS RELIGIOSOS: El Templo Romano
Su estructura, aunque de raíz griega, sigue el modelo etrusco, sobre un podium, con un único acceso porticado, pseudoperíptero, pero utiliza los órdenes griegos, como en la Maison Carrée, Nimes, Francia. Templo de orden corintio, próstilo, hexástilo y pseudoperíptero. Es de época imperial, probablemente de tiempos de Augusto. También existen templos circulares, como el Templo de Vesta en Roma (del siglo I a.C., de época republicana.

Pero el edificio que mejor resume las características de la arquitectura romana, antes aludidas, y la riqueza de sus soluciones arquitectónicas es el imponente Panteón de Agripa, en Roma. Combina la arquitectura adintelada y abovedada, su cella de planta circular cubierta por una gran cúpula de casetones que refleja la preocupación romana por el espacio interior. Se trataba de un templo dedicado a todos los dioses, realizado en el 27 a.C. por Agripa, que sufrió un incendio en el 80 d.C. y en el 125-128 fue reconstruido por Adriano, manteniendo la inscripción de Agripa.

La cella o naos, el espacio interior dedicado a los dioses, está precedida por un pórtico octástilo de orden corintio, muy profundo, con otras ocho columnas detrás de las frontales que dividen el espacio en tres, dejando el espacio central más amplio, más ancho y alto, como se aprecia en la planta, imagen inferior.

La cella de planta circular aligera su interior con capilla, alternas rectangulares y semicirculares a las que se accede por un espacio columnado y nichos en las que se coloca la estatua de un dios, rematados por frontones que se alternan, rectangulares y curvos, sostenidos por dos columnas; sobre este entablamento se situaba la cúpula de media naranja, de 43,20 m. de diámetro y de altura, recubierta por casetones cuadrados que se van haciendo trapezoidales según se sube en altura para dar una mayor sensación de profundidad; en el centro tiene un óculo abierto de unos 9 m. de diámetro que está bordeado de bronce.

Las proporciones y la estructura del Panteón son representativos de la concepción religiosa de los romanos: la morada de todos los dioses, en la que los romanos pretendieron centralizar la gran variedad de cultos, como una síntesis del cielo y de la tierra. Por eso el conjunto tiene una planta circular cerrada por una cúpula.

Tanto la altura del espacio interior de la cúpula como el diámetro de la pared circular de la planta son de 43,20 m. Si nos imaginamos completa la esfera que se inscribe en la gran sala circular y que determina la bóveda semiesférica, tendríamos representado el globo celeste reposando en el suelo. La esfera que reposa estáticamente en el cilindro, tiene un radio de 21,60 m, correspondiendo al radio del cilindro y de la altura.

EDIFICIOS CIVILES: EDIFICIOS PÚBLICOS
Las Basílicas
– Edificios para las transacciones mercantiles y los litigios. Formados por grandes salas, generalmente divididas en tres naves, con exedras al fondo y cubiertas por bóvedas. Serán el modelo de los templos cristianos. Un ejemplo es la Basílica de Majencio en Roma, en la imagen inferior estructurada en tres naves, más ancha y alta la central, cubierta con bóveda de arista y rematada por una exedra semicircular. Las laterales se encuentran compartimentadas y cubiertas con bóvedas de cañón con casetones. Fue terminada por Constantino a principios del siglo IV y cuya estatua presidiría el conjunto. Estaba ricamente decorada con mármoles y mosaicos. Abajo estado actual y reconstrucción.

Las termas o baños desempeñaban una función esencial en la vida social romana, no sólo como balnearios sino además como lugares de reunión, negocios o recreo, por lo que a veces adquieren extraordinarias proporciones. Constaban de una sala para desnudarse o “apoditerium”, baños fríos o “frigidarium”, templados o “tepidarium”, calientes o “caldarium” y dependencias de todo tipo, como gimnasio, zonas de masajes, bibliotecas y espacios abiertos de paseo.

Una de las más monumentales son las Termas de Caracalla en Roma, con una capacidad para más de mil personas. Su compleja disposición interior y la variedad de espacios, cubiertas y alzados son una prueba del dominio técnico y matemático alcanzado por los romanos. El lujo de los materiales, esculturas y decoración se ha perdido por lo que apenas podemos hacernos una idea de su pasado esplendor.

Teatros
– El teatro romano deriva directamente del griego, aunque existen algunas diferencias: se organiza sin aprovechar el declive del terreno, construyéndose sobre una estructura completamente abovedada de arcos y bóvedas de ladrillo u hormigón la “cávea” o graderío, con “escena” monumental, “orchestra” semicircular en lugar de circular, con jardines y peristilos en la parte de atrás. Ejemplo destacado en nuestro país es el teatro de Mérida.

Anfiteatros
Formados por la unión de dos teatros sus características son similares por tanto: de planta ovalada, con arena en el centro para el espectáculo tales como luchas de animales, gladiadores o naumaquias. Por encima de todos destaca el Coliseo de Roma, iniciado con Vespasiano en el 69, lo continuó Tito y parece que fue terminado por Domiciano; es llamado el Coliseo por sus propias proporciones y también porque se cree que había una colosal estatua de bronce de Nerón en sus proximidades. Su fachada tiene cuatro alturas, ejemplo paradigmático de superposición de órdenes: la primera en orden toscano, la segunda en jónico, la tercera en corintio y en la parte superior cerrada hay pilastras de orden compuesto.


El circo romano es el lugar destinado a carreras, principalmente de cuadrigas, pero en algunas ocasiones también se realizaron conmemoraciones de acontecimientos del Imperio, debido a que eran los edificios para espectáculos más monumentales y de mayor capacidad. Debajo reconstrucción del circo máximo de Roma, el mayor estadio jamás construido con una capacidad para cerca de 300.000 mil espectadores.


MONUMENTOS CONMEMORATIVOS
Como arcos de Triunfo, construidos para los desfiles de las tropas vencedoras en lugares estratégicos como cruces de calzadas, extremos de algunos puentes o foros, y la columna conmemorativa romana, asentada sobre un podio y con el fuste decorado con relieves que narraban los hechos que se conmemoran. Normalmente, en la parte superior había una estatua del emperador que lo mandó construir. Debajo, a la izquierda el Arco de Tito en el Foro Romano, 81 d.c y a la columna trajana, 113 d.c.

OTRAS TIPOLOGÍAS: Como monumentos funerarios, edificios privados tales como insulae, manzanas de casas; la domus, casas unifamiliares o los palacios y villas de recreo.

Entre los palacios destacan los palacios imperiales, de muchas dependencias, una auténtica ciudad palatina como la Domus Aurea de Nerón en Roma, la Villa Adriana en Tívoli o el Palacio de Diocleciano en Spalato, Split, Croacia. En la imagen este último en su aspecto actual y la reconstrucción ideal.

OBRAS DE INGENIERÍA
En las obras de ingeniería los romanos demuestran su dominio técnico a la hora de establecer los cálculos matemáticos necesarios para levantar estructuras elevada sobre arcos de medio punto, en ocasiones sin el uso de mortero para unir los sillares, como en el acueducto de Segovia, s. I d.c, en la imagen inferior. Los acueductos tenían la función de canalizar el agua por su parte superior, sobre arquerías, para salvar los desniveles.

Puentes.
Destacadas obras de ingeniería, sobre arcos y bóvedas, que aún hoy se utilizan en muchos casos. Algunos de gran altura, como el Puente de Alcántara, en la imagen.

LA ESCULTURA ROMANA: CARACTERÍSTICAS

La escultura tuvo un fin público: dar a conocer a los héroes romanos, así como los eventos que hicieron la gloria de Roma, por lo que los dos géneros escultóricos romanos de mayor desarrollo fueron el retrato y el relieve histórico.

Tras la conquista de Corinto en el año 146 a.C comienza el gran saqueo de Grecia. Patricios y militares se llevan a su tierra cuantos recuerdos de la cultura griega estuvieron a su alcance, fundamentalmente esculturas y cerámica. El botín también estaba formado por hombres y entre ellos, naturalmente, artistas. Arruinada la Hélade, cientos de artistas buscaron en Italia su nueva clientela. Los romanos desean esculturas griegas y a falta de los originales hacen las copias.

La plástica griega era considerada por las clases acomodadas como la máxima expresión de la belleza ideal, por lo que se multiplicaron las copias y reproducciones de las obras maestras griegas y es clara la influencia helénica, particularmente en las esculturas de carácter religioso y en el retrato, que se desarrolla en Grecia a partir del s.IV a.c, de carácter idealizado, relacionado la perfección física con la rectitud moral. Un ejemplo son los retratos del escultor griego Lisipo, de estilo postclásico, como el de la imagen inferior.

Para los romanos la escultura, y dentro de ella el retrato, representa la expresión máxima del “realismo”. Cuando el escultor hace retratos no pretende lucir su maestría técnica sino honrar a las autoridades. Esto explica el anonimato de los artistas romanos y la imposibilidad de estudiar su escultura desde la perspectiva individual de sus autores, como en la escultura griega. Su origen está en una antigua práctica funeraria de culto a los antepasados, que era la de crear “imagines maiorum”. Cuando algún patricio moría se sacaba de su rostro una mascarilla de cera, que se guardaba en casa y se exhibía en los funerales o en otras ceremonias públicas, como se ve en la imagen inferior del Togado barberini.
Los escultores romanos trabajaron en especial el mármol y el bronce. Pronto usan el trépano para profundizar las tallas.

Se puede ver una calara evolución del retrato romano simplificado en este eje:

Entre sus obras maestras podemos destacar ejemplos como:

Augusto Prima Porta – 19 a C. (copia en mármol de original en bronce) Augusto aparece en acción de arengar a su ejército, imagen thoracata. Augusto aparece reflejado con sus rasgos aunque está idealizado. Aparece con túnica y coraza con relieves y paludamentum que rodea su cadera. La postura sigue el esquema de Policleto en el contraposto: brazo derecho alzado en señal de autoridad que se corresponde con la curva de la pierna del lado opuesto.

Estatua ecuestre de Marco Aurelio- original en bronce, año 173 d.C, magnífica estatua de la cual hoy se levanta una copia en la plaza del Capitolio (original en Museos Capitolinos). Marco Aurelio aparece representado como soldado en actitud de saludar a las tropas. Sin embargo el emperador adopta una vestimenta y postura más acorde con su espíritu filosófico. Esta estatua ecuestre sirvió de modelo retratístico de poder para numerosas estatuas del Renacimiento: Condottiero Colleoni, Gattamelata etc.

El relieve narrativo la escultura romana va a alcanzar su personalidad. Estará presente en numerosas construcciones, subordinado a ellas, y siempre con carácter ornamental y propagandístico. Arcos de triunfo, columnas conmemorativas, sarcófagos, altares públicos, etc. serán el mejor soporte para este género.
Aunque el relieve ya se utilizaba durante la época republicana, va a ser en la época imperial cuando alcance su máximo desarrollo, vinculado a la construcción de monumentos conmemorativos.
Se trata del género que mejor representa el afán de gloria e inmortalidad del pueblo romano. La vieja costumbre de conmemorar los triunfos del guerrero y el deseo de eternizarlos en piedra, alcanza con el relieve su máxima expresión. Se trata, pues, de un género al servicio de la propaganda. Manifiesta, además, el aprecio de los romanos por la historia, que fue cultivada por numerosos autores.
Al final de la República se generaliza un tipo de relieve de origen helenístico en el que se recurre a efectos pictóricos como la perspectiva y efectos de profundidad.

La obra capital de esta época es el Ara Pacis (13-9 a.C.), hecho ya en el Imperio para conmemorar la Pax Romana conseguida por Augusto al vencer a astures y cántabros y también a los galos.

Es un monumento de planta cuadrada con dos vanos de entrada. Los relieves son de los más importantes de todo el arte escultórico romano.

A los lados de las entradas se cuentan leyendas de la fundación de Roma. Es una mezcla de temas que sería inconcebible en Grecia.

De la época de los Flavios ( 75 d.C.) es el conjunto de relieves del Arco de Tito, que hacen alusión a la toma de Jerusalén por el emperador.

Se representa el desfile de los vencedores que llevan en procesión el famoso candelabro de los siete brazos, sagrado para los judíos y que guardaban celosamente en el templo de Jerusalén. En el otro relieve aparece el emperador sobre el carro del triunfo y rodeado de lictores portadores de fasces.

La Columna Trajana, de principios del siglo II d.C, se encuentra en Roma, en el foro de Trajano, y conmemora la victoria de Trajano frente a los dacios, además tiene un carácter funerario porque en el plinto hay una pequeña cámara donde se guarda una urna con las cenizas del emperador. Es el triunfo del relieve continuo, dispuesto de forma helicoidal, en 200 metros. La perspectiva caballera permite una narración más apretada. El aspecto de conjunto es de abigarramiento. La columna estaba coronada por una estatua de Trajano, que hoy ha sido sustituida.

“Referencias de algunas imágenes”:
es.wikipedia.org

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